Una lección de geología,
a propósito del “Punto de
Interpretación Geológica”
del Montecillo en Torrebaja
(Valencia).
“El espectáculo de lo
bello,
en cualquier forma en
que se presente,
levanta la mente a
nobles aspiraciones”
-Gustavo Adolfo
Bécquer (1836-1870),
poeta español-.
Palabras
previas.
Uno los
lugares más admirables del Rincón de Ademuz –al menos para mi gusto, aunque hay otros similares- es el Mirador del Montecillo en Torrebaja (Valencia). A veces
subo hasta allí, tomo asiento en uno de los bancos bajo los pinos y me
abstraigo contemplando el magnífico y sencillo espectáculo que puede observarse
-magnífico por lo majestuoso, sencillo por lo natural- pues en condiciones
normales contemplar la Naturaleza me serena. Don Miguel de Unamuno lo
decía así: No sé apreciar la naturaleza más que por la impresión que en mí
produce... –mostrando la interacción que suele producirse entre el paisaje
y el espectador sensible-.
El
Montecillo es un montículo al noroeste de Torrebaja, a un tiro de fusil de la
población. Puede llegarse hasta el lugar caminando, ancestral y económico medio
de locomoción, además de muy saludable, aunque cada cual puede elegir el medio
que guste. Desde el pueblo puede tomarse el paseo de la Presa, cruzar el río
Ebrón y salvar el repecho que la carreterita –más bien camino rural
(asfaltado)- hace en este punto para unirse a la carretera nacional 330 que
viene de Ademuz: se trata de la vieja calzada de Alicante y Murcia a Francia
por Zaragoza, que procedente de Santa Cruz de Moya (Cuenca), vía Casas Bajas,
Casas Altas y Ademuz (Valencia),[1]
que se hace una con la Nacional 420 en Los Santos (Castielfabib). El nuevo
trazado de aquella carretera se origina actualmente en Manzaneruela (Landete), discurre por
el Pinar Llano y llega hasta Torrebaja por la margen izquierda del
Turia, donde se une con la mencionada 420, que va de Córdoba a Tarragona, vía
Tarancón, Cuenca y Teruel por el Rincón de Ademuz.[2]
Al
final del repecho veremos un cartel a la derecha indicando el mirador,
denominado Punto de Interpretación Geológica. El acceso se halla
empedrado de lajas e invita a entrar... Pero recuerden, ¡el mejor visitante es el que no deja huellas!
Acceso al "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), visto desde el exterior (2014). |
Acceso al "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), visto desde el interior (2014). |
Detalle del muro de contención en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014. |
El Mirador del Montecillo: Punto de interpretación
geológica.
Decía
que la entrada se halla empedrada en su tramo inicial, dispuesta entre una
baranda de madera a la derecha y una pared de piedra cara vista en la otra mano.
El mirador lo forma una explanada, a los efectos denominada “mesa geológica”,
con variedad de árboles: pinos, algunas oliveras y otras especies de bosque,
encinas, quejigos... Distribuidos por la planicie veremos distintos tipos de
piedras de la zona en un redondel basado en vigas o traviesas troceadas, cada
una de las cuales muestra un cartel de tabla indicando el tipo de piedra y la
era geológica de pertenencia. En la parte que mira al valle del Ebrón hay
largos bancos de hierro y madera, con y sin respaldo, ofreciendo asiento al
visitante: algunos de éstos se hallan a la sombra de los pinos más frondosos,
lo que siempre es de agradecer en los días soleados y calurosos.
Por
delante de los bancos de asiento hay un par de grandes paneles, a los que se
accede por un piso de tablas, ilustrando acerca de la geología de la zona, así
como de las características de los elementos minerales a los que hemos aludido
arriba. Gran parte de la zona posterior del recinto se halla rodeada por la
pared de piedra nombrada: ésta sujeta el terraplén que lo separa de la
carreterita por la que hemos ascendido. Si tomamos asiento en cualquiera de los
bancos, a la par que descansamos podremos disfrutar de una estupenda vista
sobre el valle del Ebrón y parte del Turia. La panorámica es ciertamente
amplia, pues discurre entre Castielfabib, que queda al noroeste (izquierda) y
Torrebaja, que se halla al sureste (derecha), siguiendo el curso del Ebrón, que
procede de la parte de Tormón, pasa por El Cuervo, circunda la villa de
Castiel, bordea la aldea de Los Santos y desagua al Turia en Torrebaja. Más
allá de las lomas del Carril la vista se extiende hasta los montes de Libros
(noreste), mientras que hacia el sureste el horizonte nos lo cierran las
estribaciones de Javalambre y la sierra de Tortajada.
Vista parcial de Torrebaja (Valencia), desde el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo (2014). |
Desde
nuestra atalaya se aprecia bien una parte del caserío de Torrebaja, en la zona
que corresponde a la entrada de la carretera de Cuenca y las nuevas
construcciones que la enmarcan, entre la ermita de san Roque, que se halla en
la parte alta y la torre-campanario de la parroquial –Santa Marina-, que
destaca en la parte baja, hacia el fondo. A nuestros pies quedan las zonas de
cultivo dispuestas en ambas márgenes del Ebrón, el puente de la Presa que lo salva
y el acceso por la carreterita que asciende al Montecillo. Estamos a principios
de marzo; aunque el día está despejado, el paisaje es todavía invernal. El
curso de los ríos viene delineado por los chopos grises y pardos de ramas desnudas que circundan
sus riberas. Pero la primavera ya pinta sus primeros colores en los almendros
resecos de la zona, que en las horas centrales del día destilan un aroma cálido
y dulzón. El silencio lo envuelve todo, apenas roto por el ruido de algún
vehículo a motor, ladridos de perros en la lejanía, el graznido ronco de los
cuervos sobrevolando el valle...
Vista parcial de Torrebaja (Valencia), desde el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo (2014). |
Detalle de los bancos existentes en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014. |
Vista parcial de la explanada o "Mesa Geológica" del "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014. |
Si
nos acercamos hasta los paneles distribuidos por la planicie veremos que éstos
ilustran acerca de la geología del Rincón de Ademuz en general, y del paisaje
que desde allí se contempla, en particular. El primero de ellos contiene un
mapa geológico de la comarca, en el que basándose en textos, diagramas y
colores informa de las características de la zona. Es posible que a algunos
visitantes no les diga nada, ya que utiliza una terminología propia no descifrable
por todos, pero es lo que hay y no resulta fácil explicarlo de otra manera.
Vista de Torrebaja (Valencia), con detalle de un panel donde se explica la Geología del Rincón de Ademuz en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo (2014). |
Detalle de un panel donde se explica la Geología del Rincón de Ademuz en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014. |
Respecto
de la Geología –texto 1-, dice:
- <Desde un punto de vista geológico el Rincón de Ademuz se encuentra en la Cordillera Ibérica, que aparece separada en dos ramas por la fosa de origen tectónico denominada Teruel-Ademuz, la cual encuentra su terminación al sur de esta zona./ Tanto la Sierra de Albarracín, al O y SE, se componen fundamentalmente por materiales sedimentarios de la cobertera mesozoica, como calizas, margas, areniscas y yesos, cuya antigüedad oscila entre los 230 y los 65 millones de años (m.a.). Es de destacar el afloramiento en estas sierras, y en relación con el Triásico (primer gran periodo de la Era Secundaria o Mesozoico, que llega hasta los 195 m.a.) de rocas de naturaleza ígnea, como las sienitas. Asimismo, la importante extensión aflorante de caolines del Cretácico (tercer periodo Mesozoico, 145-65 m.a.) en las proximidades de la Puebla de San Miguel, que junto a la parte geográfica correspondiente al Rincón del afloramiento de caolín de Riodeva (Teruel), supone unas reservas (de este mineral) cercanas a los 80 millones de toneladas>.[3]
Continua:
- <Los materiales antes citados corresponden a ecosistemas fósiles muy diversos y de ambientes paleoecológicos diferentes. Así, las calizas mesozoicas del Rincón proceden del depósito marino de carbonatos en plataformas continentales a distinta profundidad, que presentan abundante registro fósil de invertebrados, como se señala más adelante. Los yesos, arcillas y areniscas de edad mesozoica y cenozoica corresponden sobre todo a depósitos de origen continental, y en relación más o menos directa con cursos fluviales. Pues bien, durante el desarrollo de la Orogenia Alpina, ese gran proceso de deformación tectónica que se produjo en Europa desde finales del Cretácico hasta mediados de la Era Terciaria (Oligoceno, 23 m.a.), en el que se formaron cordilleras tan importantes como los Alpes o los Pirineos, todos esos materiales se deformaron, plegándose y fallándose, configurando, en esencia, la quebrada topografía que en esta zona presenta la Cordillera Ibérica>.[4]
Sigue
indicando:
- <Durante las fases de distensión de la Orogenia Alpina se produjo la fosa terciaria “Calatayud-Teruel”, que recorre en dirección N-S el Rincón de Ademuz. Ésta se rellenó por depósito de naturaleza continental, representados, sobre todo, por conglomerados, areniscas, arcillas y tobas travertínicas (estas últimas muy apreciadas por su uso industrial de decoración), con predominio de colores blancos y anaranjados, que llenan visualmente los recorridos actuales por el Rincón>.[5]
Y
termina diciendo:
- <Los últimos reajustes tectónicos producidos ya casi en el Cuaternario, hace más de 2 m.a., producen en la zona ligeros basculamientos y deslizamientos por falla de grandes bloques de materiales terciarios, que ayudan a configurar el relieve actual. Éste queda definitivamente modelado por la importante incisión lineal ejercida sobre ellos por la acción erosiva de los cauces fluviales que recorren la zona, como el Ebrón, el Bohílgues y especialmente el Turia, poniendo al descubierto, en corte o sección, las distintas sucesiones e estratos terciarios, en especial del Mioceno y Plioceno (22-2 m.a.), dando como resultado un relieve de plataformas estructurales, las llamadas “muelas”, como la de Ademuz, y valles en artesa, es decir, de fondo plano. Estos relieves han permitido encontrar, además, interesantes yacimientos de vertebrados fósiles, como los de Vallanca, Val de la Sabina (Ademuz) y Torrebaja>.[6]
Esto
es lo que el primer panel dice a propósito de la Geología, sin duda una
explicación sucinta pero expresiva de las características geodinámicas del
territorio, esto es, de su composición y las fuerzas que lo conformaron.
En
el centro del panel observamos un MAPA GEOLÓGICO en el que se
representan mediante colores las distintas Eras Geológicas y su distribución en
la comarca: destaca el color azul claro, más oscuro, marino y negro por la zona
norte, este y oeste, que representan zonas de distribución del Jurásico y
Cretácico. Por la zona noroeste se observan manchas rosadas de distinta
intensidad correspondientes al Triásico, mientras que por la zona central y más
baja, esto es, de norte a sur, por donde discurre el cauce del Turia, se
distribuye el Cenozoico.
Fragmento de panel con detalle del "Mapa y Corte Geológico" en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), 2014. |
En
la parte inferior del panel, por debajo del mapa se representa un CORTE
GEOLÓGICO del territorio -marcado por la Fosa Teruel-Mira-: la zona
central y superior, por donde discurre el río Turia, corresponde la Mioceno
medio y superior (con partes de Mioceno superior y Plioceno), mientras que por
el este y oeste afloran secciones del Cretácico. Por debajo de éste, en toda la
sección se distribuye el Jurásico, que aflora en la zona noroeste. En un plano
inferior se halla el Triásico, que con el anterior (Jurásico) emergen por el
noroeste. Las zonas más profundas de la sección corresponden al Precámbrico y
Paleozoico, que son las Eras más antiguas.
En el
mismo cuadro se dice de los Fósiles –texto 2-, a los que se define como
restos de seres vivos y de su actividad biológica. Los fósiles son estudiados
por una rama de la paleontología denominada paleobiología:
- <El Rincón de Ademuz posee un rico y variado registro fósil, que comprende desde el Mesozoico hasta el Cuaternario; de este conjunto destacan los yacimientos de mamíferos del Terciario. De todos modos este registro paleontológico no ha sido estudiado (con) profundidad, habiéndose realizado muy pocos trabajos paleontológicos en esta región. Este hecho contrasta con lo ocurrido en las comarcas que bordean el Rincón de Ademuz, donde se han realizado numerosos (estudios de este tipo)./ La primera cita que conocemos de fósiles es este territorio se debe a Cavanilles (1797, p. 74): “Vense en las inmediaciones de la villa [Vallanca] cerros y varias cuevas de [piedra] tosca, y en ella infinitos tubos angostos, por donde filtraron las aguas, y estampas vegetales que reconocí ser de la adelfa. Prueba esto que las piedras se formaban en poco tiempo sin dexar el necesario para que se pudriesen las hojas que iban quedando cubiertas de las partes que el agua dexaba al evaporarse: lo mismo sucedió á varios caracolitos, y otros cuerpos que allí se descubren”>[7]
Cuando dice de Cavanilles se
refiere al botánico y naturalista don Antonio Josef de Cavanilles y Palop
(Valencia, 1745-Madrid, 1804), que estuvo en el Rincón de Ademuz a comienzos de
la última década del Setecientos: vino por orden del rey -entonces lo
era Carlos IV (1788-1808)-, respondiendo su visita al encargo real de
“recorrer la España”,
con el propósito de “examinar los vegetales que en ella crecen”. Pero
Cavanilles, como buen ilustrado –quizá el último de la Ilustración
valenciana- no se limitó a su estricta función botánica, que debió ser la
primera y principal de sus ocupaciones, sino que atendió también a los aspectos
humanos, agronómicos, económicos, físicos y geográficos de los lugares por
donde pasaba.
Fruto de su curiosidad como naturalista fueron dos extraordinarios
volúmenes, donde recoge todo el conocimiento que acopió, producto de sus
indagaciones y reflexiones: Observaciones sobre la Historia Natural,
Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia
(Madrid, 1795-1797), libro sin precedentes en la bibliografía hispana, que
todavía se sigue consultando y citando para hacer referencia a la realidad de
su tiempo, pues contiene “una masa de información meticulosa, exacta, relativa
al marco geográfico, a la flora y la fauna, al fondo social, que no ha perdido
vigencia” en doscientos años, hasta el punto de haberse constituido en una
pieza clásica, por su veracidad, utilidad y belleza.[8] Lo sorprendente, sin embargo, es que en nuestra zona apenas estuvo dos días -del 3 al 5 de septiembre de 1792-, lo que contrasta con la cantidad y calidad de los datos expuestos en su obra...
Sigue
diciendo:
- <Posteriormente durante el siglo XIX sólo hay alguna referencia a fósiles en los trabajos de reconocimiento general, que se hicieron en toda la provincia de Valencia; estas citas son siempre dentro de un contexto estratigráfico y regional, sin que, normalmente, se especifique el lugar de los hallazgos. El primer trabajo donde se citan de manera inequívoca fósiles del Rincón de Ademuz, se deba a Dupuy de Lôme y Fernández Caleya (1918), quienes describieron los mamíferos fósiles encontrados en las minas de lignito San José en las cercanías de Mas del Olmo>.[9]
El
lignito de las minas de Mas del Olmo –San José- se utilizó como combustible
para las alimentar los hornos de sublimación de azufre que hubo en Libros
(Teruel). Aquí se hallaron restos fósiles de mamíferos del Vindeboniense –los
estudiados por Dupy y Fernández Caleya a principios del siglo XX (1918). Otro
hallazgo se refiere a unos restos de Hipparion sp., en el yacimiento de
Ademuz-Vallanca, descubierto por Tomás Rubio Fraile y estudiado pro H. Rafael
Adrover y otros. El yacimiento –kilómetro 4 de la denominación antigua- está
constituido por una capa de poca potencia, con abundante fauna malacológica
(moluscos), hallándose en su seno diversas piezas molares, pertenecientes a un
Hiparión. Su estado de fosilización era deficiente, con escasa calcificación,
lo que hacía que se desmenuzaran fácilmente. En cualquier caso estaban peor
conservados que los hallados en Concud, Mansuetos y otros lugares de la zona de
Teruel. En el yacimiento de Ademuz-Vallanca se recogieron también muestras de
tierras, a fin de estudiar la microfauna mastológica (mamíferos). Tras los
lavados, tamizados y trías practicados, se hallaron fragmentos de molar de un
Lagomorfo del tipo Prolagus y fragmentos de múrido (mamífero del orden
de los roedores, con el hocico largo y puntiagudo y la cola larga y escamosa).
La abundante fauna malacológica dio como resultado la datación en el Mioceno,
habiéndose hallado también Planorbis del Plioceno.[10]
Finalmente,
anota:
- <Hasta el momento solamente se ha descrito una nueva especie en el Rincón de Ademuz, se trata de un mamífero carnívoro del Mioceno encontrado en el yacimiento de Ademuz-Vallanca (M3), denominado Mionictis ginsburgi, Alcalá, Montoya y Morales 1994, y que a su vez constituye la especie tipo de un nuevo género que también ha sido descrito en esta Comarca, se trata del género Adroverictis Ginsburg y Morales 1996>.[11]
Ubicación geográfica de los principales
tipos de fósiles en el Rincón de Ademuz.
ERA GEOLÓGICA
|
TIPOS DE FÓSILES
|
ZONA UBICACIÓN
|
TRIÁSICO |
Bivalvos, foraminíferos
|
Norte.
|
JURÁSICO
|
Ammonites, braquiópodos, bivalvos, gasterópodos, esponjas,
equinodermos, foraminíferos, ostrácodos.
|
Noroeste, centro y sureste.
|
CRETÁCICO
|
Restos de dinosaurios, bivalvos, gasterópodos,
braquiópodos, equinodermos, caráceas, ostrácodos, foraminíferos.
|
Noroeste, centro y sureste.
|
MIOCENO
|
Restos de mamíferos y gasterópodos.
|
Centro.
|
PLEISTOCENO
|
Restos vegetales y
gasterópodos.
|
Norte y suroeste.
|
Elaboración propia. Tomado del
panel-1.
En
otro cuadro se dice de la Geología y Paisaje –panel 2-, comentando estos
aspectos de la comarca (la negrita y numeración es mía):
- <El variado paisaje que se puede observar en el Rincón de Ademuz viene determinado, en gran parte, por la diversidad de materiales geológicos que constituyen el suelo de la comarca. Así, atendiendo a su origen y composición, se pueden diferenciar tres zonas dentro del Rincón>
En
los siguientes párrafos dice de las distintas zonas:
- <La primera zona [1ª] es la correspondiente a las poblaciones centrales, acompañadas por el río Turia [Mas de Jacinto, Torrealta, Torrebaja, Ademuz, Casas Altas y Casas Bajas]. Aquí se encuentran generalmente calizas y areniscas no muy resistentes, aunque según la población se pueden observar pequeñas variaciones. [No obstante], Torrebaja, Torrealta, Mas de Jacinto o Mas del Olmo también presentan conglomerados. Igual ocurre en Ademuz, si bien el rasgo más característico de esta (última) localidad es la caliza oquerosa que conforma la colina sobre la que se asienta [cerro de los Azafranares o Zafranares]. Casas Bajas y Casas Altas constituyen una excepción en esta primera zona, pues presentan calizas más resistentes, de origen jurásico y cretácico superior. Al oeste de esta zona se sitúa Castielfabib, erguido sobre calizas y dolomías y con cercanos yacimientos de yeso; Cuesta del Rato, con su característico paisaje de arcilla roja, y Los Santos, a medio camino entre los depósitos aluvionales y los terciarios>
Cuando
dice de “dolomías” se refiere a la roca sedimentaria de origen químico, basada
en la dolomita (carbonato cálcico y magnesio). Continua:
- <Una segunda zona [2ª] la forman las poblaciones situadas al oeste; Vallanca, Negrón y Arroyo Cerezo. En las primeras encontramos materiales secundarios y terciarios, como calizas, dolomías y margas. Por su parte, Arroyo está asentado sobre materiales del periodo cretácico, como margas o calizas, y dolomías del jurásico, de mayor resistencia>
Y
termina diciendo:
- <La última zona –tercera [3ª] es la más oriental, y está constituida de forma general con materiales de origen secundario. En Val de la Sabina (Ademuz) y Puebla de San Miguel predominan los depósitos jurásicos y cretácicos, con calizas y areniscas compactas y dolomías más resistentes. Mas del Olmo (Ademuz) constituye la excepción de esta zona al presentar sedimentos terciarios como conglomerados y calizas oquerosas>.
Fragmento de panel en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo de Torrebaja (Valencia), con varias fotografías muy deterioradas (2014). |
Para
ilustrar el texto anterior, el panel ofrece en la parte central una serie de
seis fotografías, correspondientes a distintas zonas de la comarca. De
izquierda a derecha y de arriba abajo:
1) Vista
de Castielfabib, asentado sobre calizas y dolomías.
2) Barranco
de Arroyo Cerezo (Castielfabib), con predominio de calizas.
3) Yacimiento
de aljez (piedra de yeso) con presencia de impurezas.
4) Paisaje
de roca arenisca con alto contenido en hierro.
5) Mar
de piedras en Arroyo Cerezo. Modelado kárstico de calizas.
6) Vista
de la llamada “muela” de Ademuz –se refiere al Pico Castro (894 m)-, de origen
calizo.
En la parte
derecha, el panel ofrece la serie de Muestras Geológicas, atendiendo al
Plano de la “mesa geológica” con el orden cronológico de las rocas: se refiere
a la planicie del Mirador, donde se exponen las distintas muestras:
- <Las muestras de la mesa geológica se disponen en orden según la edad, de modo que conforman un recorrido cronológico por las distintas eras geológicas, comenzando por la Era Secundaria (con los periodos Triásico, Jurásico y Cretácico), continuando con la Era Terciaria (periodo Mioceno) y terminando con la Era Cuaternaria, con diferentes muestras de cada periodo según se muestra en el plano>
ERA SECUNDARIA |
|
1.
Arenisca
|
Triásico
240-208 m.a.
|
2.
Caliza
|
Triásico
240-208 m.a.
|
3.
Yeso
|
Triásico
240-208 m.a.
|
ERA SECUNDARIA |
|
4.
Calizas
|
Jurásico
208-144 m.a.
|
ERA SECUNDARIA |
|
5.
Caliza
|
Cretácico
144-65 m.a.
|
ERA TERCIARIA
|
|
6.
Arcilla
|
Mioceno
24-4 m.a.
|
7.
Arenisca
|
Mioceno
24-4 m.a.
|
8.
Conglomerado
|
Mioceno
24-4 m.a.
|
ERA CUATERNARIA
|
|
9.
Toba travertínica
|
Actual
4 m.a.
|
Lectura: m.a.: millones de
años.
En cuanto
a las características de cada muestra:
1.-
La Arenisca del Triásico <es una
roca detrítica compuesta por partículas cuyo tamaño está comprendido entre 2 mm
y 1/16 mm. Estas partículas son mayoritariamente minerales resistentes a la
meteorización (principalmente cuarzos, micas, feldespatos y óxidos) y
fragmentos de rocas. Procede de la cementación de la arena y su color y dureza
depende de la naturaleza de los granos y del material cementante, así como del
ambiente en que se formaron. Es la roca sedimentaria más abundante siendo buena
conductora del agua subterránea y roca almacén de petróleo>
2.- La Caliza del Triásico <es una roca
sedimentaria porosa de origen químico, formada mineralógicamente por carbonatos,
principalmente carbonato de calcio (llamada dolomita cuando la proporción de
carbonatos de magnesio es alta). Tanto por su origen como por su estructura
pueden diferenciarse varios tipos: la de origen orgánico formada por
acumulaciones de restos calizos de seres vivos (conchas de moluscos, esqueletos
de corales, etc); de origen detrítico, resultado de la acumulación y
compactación de barros calizos, y de origen químico, formada por la
precipitación de carbonato cálcico>
Detalle de roca CALIZA, Facies Muschelkalk, Triásico (240-208 m.a.), Era Secundaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014. |
3.- El Yeso del Triásico <es una roca sedimentaria
compuesta esencialmente por yeso y que puede contener pequeñas cantidades de
minerales de arcilla, anhidrita, carbonatos, sílice, óxidos y cloruros. Se
reconocen fácilmente porque se raya con la uña. Su color es variable, en
función de las impurezas, presentando tonos rojos, amarillos, negros o blancos,
entre otros. Esta roca sedimentaria se ha formado por evaporación marina
durante millones de años. Posteriormente, estas capas quedaron enterradas por
hundimiento natural para (aflorar) a la superficie más tarde por los efectos
erosivos de los glaciares>.
4.- La Caliza del Jurásico <es una roca que tiene una
gran resistencia a la meteorización, pero la acción del agua de lluvia y los
cursos fluviales provocan su disolución, creando un tipo de meteorización
característica llamada kárstica. La textura es granular, debido a los minerales
entrelazados que se desarrollan durante la cristalización. El tacto es algo
rasposo y en el color puede presentar una gran variedad. Así, dependiendo de las
impurezas que contenga, ésta se puede encontrar desde amarillenta hasta
grisácea. En algunos ejemplares la caliza es negra, signo de gran cantidad de
restos orgánicos>.
Detalle de piedra CALIZA, Jurásico (208-144 m.a.), Era Secundaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014. |
5.- La Caliza del Cretácico, <Las grandes
acumulaciones de esta roca tienen su origen en el fondo marino, en plataformas
continentales, donde las aguas cálidas y alejadas de zonas emergidas que puedan
aportar sedimentos favorecen su formación. Constituye una buena reserva de
petróleo debido a su porosidad y a su uso por parte del hombre ha sido siempre
muy amplio. Al calcinarse da origen a la cal viva, muy utilizada como material
de construcción, siendo además la caliza materia prima para la industria del
cemento en forma de grava o arena>.
Detalle de piedras CALIZAS, Cretácico (144-65 m.a.), Era Secundaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014. |
6.- La Arcilla del Mioceno <es una roca
sedimentaria clástica poco consolidada que está constituida por agregados de
silicatos de aluminio hidratados, procedente de la descomposición de minerales
de aluminio. Presenta diversas coloraciones según las impurezas que contiene,
siendo blanca cuando su composición es pura. Esta arcilla sin impurezas es el
llamado caolín (o arcilla china), que resulta blanda y con plasticidad
variable. La arcilla tiene propiedades (dúctiles), de modo que se pueden
moldear al humedecerla mientras que se endurecen cuando se someten a altas
temperaturas>.
Detalle de rocas de ARCILLA, Mioceno (24-4 m.a.), Era Terciaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014. |
7.- La Arenisca del Mioceno es <de tacto áspero y
aspecto fácilmente reconocible, pues es el de una arena de playa cuyos granos
están unidos. Pese a su abundancia, no suele dar lugar a grandes formaciones
rocosas, ya que suele estar intercalada por otras rocas detríticas de mayor o
menor tamaño de cantos, conglomerados, margas y arcillas respectivamente. Las
arenas que, tras su cementación, dan lugar a las areniscas, pueden proceder y
acumularse en numerosos ambientes sedimentarios: abanicos aluviales, ramblas,
ríos, lagos, zonas litorales, fondos marinos, desiertos, etc>.
Detalle de roca ARENISCA, Mioceno (24-4 m.a.), Era Terciaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014. |
8.- El Conglomerado del Mioceno <es una roca
sedimentaria clástica, formada generalmente en ambiente fluvial, que se compone
de fragmentos de distintas rocas (llamadas clastos) unidos mediante un material
cementante. Los conglomerados se caracterizan por el tamaño de los fragmentos
que los forman, que suelen ser mayores de 2 mm y con cantos redondeados, y cuyo
origen puede variar mucho según la zona de erosión de la que vienen las rocas.
Esta forma redondeada de sus fragmentos los diferencia de las brechas, cuyas
partículas conformantes son angulares o con aristas marcadas>.
Detalle de roca CONGLOMERADO, Mioceno (24-4 m.a.), Era Terciaria, en el "Punto de Interpretación Geológica" de El Montecillo en Torrebaja (Valencia), 2014. |
9.- La Toba Travertínica es <una roca formada en
zonas kársticas por depósitos de carbonato de calcio que va disuelto en el
agua. A mediada que las aguas pluviales ricas en dióxido se filtran en el suelo
y la piedra, disuelven lentamente grandes cantidades de piedra caliza a través
de fisuras subterráneas. El 99% de esta roca lo representan la calcita y el
yeso, siendo las trazas de azufre amarillo, que (constituyen) el 1%, las que le
dan el tono final. La textura intrincada es, en parte, resultado de las
burbujas de gas que frecuentemente quedan atrapadas entre las capas de piedra
creando huecos esféricos>.
Palabras
finales.
La geología,
la orografía y el paisaje son conceptos íntimamente unidos, cuyo estudio nos
ayuda a comprender el medio en el que nos hallamos, nuestra vida individual, social y
comunitaria, hasta el punto de que no hay historia sin personas, como tampoco
la hay sin tiempo cronológico ni espacio físico (geográfico) para el espíritu y la belleza.
Resulta de
gran interés la contemplación del amplio panorama que se extiende entre
Castielfabib y el cerro de los Molares, que discurre de izquierda a derecha,
esto es, de noroeste a sureste, teniendo como eje horizontal el valle del Ebrón
y las planicies aluviales de sus márgenes. La misma coloración del terreno nos
permite una lectura general y su clasificación en la Era de pertenencia: así
las tierras grises y pardas de la zona frente a Castiel corresponden al
Mesozoico, mientras que los conglomerados rojizos nos dicen del Mioceno.
Asimismo, el color blanquecino y ceniciento de los montes de Libros y Puntales
del Mediero -insertas en las estribaciones de Javalambre y sierra de Tortajada-
nos indican calizas del Jurásico, en tanto las cotas más bajas,
correspondientes a la parte superior de la áreas de reforestación son glacis pliocuaternarios, y las
arcillas de Los Terreros zonas miocénicas... De la misma forma ocurre con los
fósiles, pues el hallazgo de cada variedad se halla en un tipo de terreno y no
en otro: sucede lo que con los minerales, pues la paragénesis permite predecir la presencia de algunos o descartar su existencia.
Según
la concepción cristiana de la creación –que es la mía, no puedo ni deseo evitarlo-, el
mundo es obra de un Hacedor supremo. Según la metáfora bíblica al hombre lo creó
en último lugar, utilizando barro (materia) y modelándolo a su imagen y
semejanza (Gen 1: 26-27;
2:7-23). Pero para dar vida a la materia hubo de insuflarle el hálito
vital o alma (el neuma griego o ruaj hebrero), que es donde radica la semejanza que
el hombre y la mujer puedan tener con Dios: "Esto es todo lo que soy: un
poco de carne, un breve hálito vital y el guía interior" –decía Marco
Aurelio (121-180), el emperador Sabio-. Entre las cualidades que el Hacedor
puso en el hombre está la inteligencia, para que éste pueda descifrar los fenómenos
naturales y las leyes que los gobiernan, y le encomendó el cuidado y la
protección de su obra, para continuar su labor creadora (creatio continua). Dicho más sucintamente, Dios creó
el mundo, el cosmos visible y no visible, incluida toda manifestación vital, y
son los científicos y sabios quienes deben explicarnos cómo lo hizo, pues la ciencia debe responder al "cómo" y la filosofía al "por qué". Porque "La ciencia moderna de la naturaleza no es enemiga de la fe cristiana, sino su pareja en la búsqueda del sentido y de la verdad del mundo y de la vida" (Raymond Jahae, 2008).[12] A propósito, Umberto Casale dice:
- <El objeto formal de la filosofía supone la posibilidad de observar lo real a partir del punto de vista de la razón especulativa, es decir, a partir de la aceptación de lo real inteligible porque se trata de una realidad estable. Su investigación está orientada por la fenomenología: a partir de las realidades percibidas por la razón asciende hasta las condiciones de las posibilidades metafísicas (hasta la pregunta fundamental -de Martin Heidegger (1889-1976)-: ¿por qué existe algo y no más bien la nada?); su explicación de conjunto forma el sistema filosófico y su momento práctico se encuentra en la ética filosófica>.[13]
Decía que, en
tanto creyente, entiendo que el cosmos es una creación del Hacedor; pero
también comprendo al que cree lo contrario, que podría ser un fenómeno físico,
químico y biológico incontenible que sigue sus propias leyes... Quiero pensar sin embargo
que Dios creo el mundo, y que lo creó para nuestro uso y disfrute, ¡pero con el
compromiso de cuidarlo, respetarlo y mantenerlo! Hemos de admitir, no obstante,
que la Creación -el mundo y el cosmos- constituyen una obra cuya edad, magnitud
y finalidad se hallan por encima de la comprensión humana. A los recelosos del
origen divino de la Creación les citaría la frase de otro escéptico, el
astrónomo y divulgador científico estadounidense Carl Sagan (1934-96):
"La ausencia de pruebas no es prueba de ausencia..." -aplicable a
éste y otros asuntos similares-.
Auto fotografía del autor en el "Punto de Interpretación Geológica", durante el trabajo de campo previo a la composición del artículo, con Torrebaja (Valencia) al fondo (2014). |
En suma:
me ha resultado muy instructivo el discurso teórico de los paneles y la
experiencia práctica -texto y contexto-, viendo las rocas que se muestran en la “mesa geológica” y
contemplando el amado panorama de esta tierra campesina, en la que se refleja
el alma rural y aldeana de sus pobladores. Esencialmente, me importa el paisaje
en tanto hábitat del paisanaje, ya que “sin ser aldeano, paisano, no cabe
llegar a ciudadano” -Unamuno dixit-. Vale.
De la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV).
[1] Wikipedia, voz N-330.
[2] Wikipedia, voz N-420.
[3] Textos y
Diseño: José Miguel Calvo, Enrique Gil y Rodolfo Gozalo. Delineación:
Luis Gonzalvo. Edita Prames, S.A.
[4] Ibídem.
[5] Ibídem.
[6] Ibídem.
[7] Ibídem.
[8] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. El Rincón de Ademuz visto por el botánico Cavanilles (I y II), en Desde el Rincón de Ademuz, del jueves 15 de marzo de 2012.
[9] Textos y Diseño: José Miguel Calvo, Enrique Gil y Rodolfo Gozalo. Delineación: Luis Gonzalvo. Edita Prames, S.A.
[9] Textos y Diseño: José Miguel Calvo, Enrique Gil y Rodolfo Gozalo. Delineación: Luis Gonzalvo. Edita Prames, S.A.
[10] RAFAEL
ADROVER, H et al: Hallazgo de unos restos de Hipparión sp., en el
Rincón de Ademuz (Valencia), Separata de la revista TERUEL, números
49-50, Teruel, 1973, pp. 245-249. Citado por Alfredo SÁNCHEZ GARZÓN (2000). Reseña de
yacimientos paleontológicos y arqueológicos en el Rincón de Ademuz, en: Desde
el Rincón de Ademuz, Valencia, pp. 80-82.
[11] Textos y
Diseño: José Miguel Calvo, Enrique Gil y Rodolfo Gozalo. Delineación:
Luis Gonzalvo. Edita Prames, S.A.
[12] JAHAE, Raymond. "Perspectives philosphiques et théologiques sur le rapport entre foi chrétienne et sciences modernes de la nature": Gregorianum 89 (2008/3), p. 575. Citado por Joseph RATZINGER (2011). Fe y ciencia. Un diálogo necesario, Ed. Sal Terrae, Colección Presencia Teológica, Santander, p. 37.
[13] RATZINGER (2011), pp. 29-30.
[12] JAHAE, Raymond. "Perspectives philosphiques et théologiques sur le rapport entre foi chrétienne et sciences modernes de la nature": Gregorianum 89 (2008/3), p. 575. Citado por Joseph RATZINGER (2011). Fe y ciencia. Un diálogo necesario, Ed. Sal Terrae, Colección Presencia Teológica, Santander, p. 37.
[13] RATZINGER (2011), pp. 29-30.
6 comentarios:
Hola Alfredo. Como parece que hay problemas con los correos, te escribo por aquí. Estoy estudiando las salinas del Sistema Ibérico y he encontrado algunas noticias que hablan de la existencia de salinas tanto en Ademuz como en Castielfabib. Me preguntaba si conoces su emplazamiento y si es así, en qué estado están. Gracias de antemano y un saludo.
Hola amigo, ciertamente, en Ademuz y Castielfabib existieron salinas de las que hay muchas referencias bajo medievales en el Archivo Corona de Aragón y en el del Reino de Valencia. Las salinas eran regalías que el rey cedía para su explotación, y por las que había que pagar un impuesto. Un documento de 1310 [ACA, Reg. 206 fol. 129v-130r] dice de una Real Orden sobre registros de casas a vecinos de Castielfabib por razón de la sal. Otro de 1328 alude a la revocación del nombramiento de guarda de la sal a instancias de la universidad de Castielfabib [ACA, Reg 478 fol. 205r-v]. Existe otro de 1337 por el que se concede permiso para invertir el producto de las salinas para construir una torre y muralla en Castielfabib [ACA, Reg 863, fol. 142v-143r]. Otro de 1342 trata de la custodia de la sal en los términos de Ademuz y Castielfabib [ACA, Reg. 953, fol. 88r-v], etc. Las salinas de Castiel se hallaban, probablemente, en el camino de Castiel a El Cuervo, al menos hay un barranco que alude a las salinas en esa partida... Las salinas fueron destruidas como tales, creo recordar que por orden real, aunque no recuerdo ahora la cita documental. Saludos.
Gracias por la información Alfredo. Está claro que tengo que organizar una excursión al Rincón. Si no te importa, te contactaré con anterioridad por si te apetece acompañarme. Un saludo y te animo a seguir con el blog.
Hola Alfredo !!!
Represento a una Asociación sin ánimo de lucro y queremos realizar un libro de senderismo, y en él aparece el centro interpretativo geológico, y quería saber, si eres tan amable, de cedernos los derechos de autor gratuitamente de la foto que tiene la señal indicadora del centro geológico. Aparecerían los créditos, de hecho están incluidos en la foto, y tal cual se publicaría. ¿Nos los permites y cedes? Gracias de antemano !!!
Hola Estanislao Sánchez, puedes utilizar la fotografía sin problema, os lo permito y cedo con gusto para los fines que pretendéis. saludos.
Estimado Alfredo Sánchez Garzón,
Muchas gracias por una información tan precisa y exhaustiva.
Ha sido todo un descubrimiento tener noticia del mar de piedras de Arroyo Cerezo (se puede ver en una de las fotografías de los paneles del Punto de Interpretación Geológica). Esta noticia me ha permitido seguir informándome sobre este paisaje tan impresionante, dando con el blog del geólogo Enrique Gil Bazán, que ha estudiado el mar de piedras de Arroyo Cerezo a fondo. Lo cual te permite apreciar con más intensidad su belleza. Se puede ver aquí: http://dejadmevivir.blogspot.com/2015/09/un-mar-de-piedras-jurasico-en-arroyo.html#
El interés despertado es tal que, estando organizando la exposición "La Vida Nómada", para la Fundación La Posta - Laboratorio de Investigación de la Imagen, Valencia, una exposición que aborda también los paisajes asociados a la vida nómada, terminé incluyendo el mar de piedras de Arroyo Cerezo. Sobre la exposición, que se puede visitar ahora, toda la información aquí:
http://fundacionlaposta.org/es/la-vida-nomada/
http://fundacionlaposta.org/es/la-vida-nomada-la-guia-de-lexposicio/
Además, en la misma línea del interés despertado por este paisaje del mar de piedras, que se extiende desde Arroyo Cerezo hasta Alobras (Teruel), he organizado un coloquio "La Vida Nómada y el Rincón de Ademuz". Intenté contactar con usted por correo electrónico, para que participara en el mismo, pero no ha sido posible. No obstante, si llegara a ver este comentario antes de la celebración del coloquio (el jueves 27 de octubre 2022 a las 19:30, en Fundación La Posta, calle Pintor Fillol, 2, Valencia), está usted invitado, y sería una alegría poder contar con su presencia.
Toda la información sobre el coloquio "La Vida Nómada y el Rincón de Ademuz" aquí
http://fundacionlaposta.org/es/actividades/la-vida-nomada-i-el-rincon-de-ademuz-col%c2%b7loqui/
Un saludo muy afectuoso.
Guillem Cervera Pascual
Fundación La Posta
Laboratorio de Investigación de la Imagen
C/ Pintor Fillol, 2
46003. Valencia.
www.fundacionlaposta.org
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